viernes, 30 de enero de 2026

𝐓𝐢𝐦𝐞 𝐂𝐞𝐫𝐚𝐦𝐢𝐜𝐬 𝐲 𝐬𝐮 𝐩𝐨𝐬𝐢𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐢𝐧𝐝𝐮𝐬𝐭𝐫𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐫𝐞𝐜𝐮𝐛𝐫𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐜𝐞𝐫𝐚́𝐦𝐢𝐜𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐌𝐞́𝐱𝐢𝐜𝐨

Ciudad de México. 30 enero 2026. EnRédate Digital (Óskar Sosa).- La industria de recubrimientos cerámicos y porcelánicos en México atraviesa un periodo de crecimiento sostenido, impulsado por la demanda del sector vivienda, la construcción comercial y la sustitución de importaciones. En este contexto opera Time Ceramics, empresa de capital chino establecida en México, que busca consolidarse como un actor relevante dentro de un mercado dominado históricamente por grupos con décadas de presencia nacional.

 


Producción nacional y reconocimiento oficial

 

Time Ceramics es una compañía mexicana de capital chino, asentada en el estado de Hidalgo, dedicada a la fabricación de porcelanatos. En 2025 recibió por parte de la Secretaría de Economía los distintivos “Hecho en México” y “Made in Mexico”, otorgados a cerca de cuatro mil empresas que cumplen con criterios de manufactura nacional, calidad y sustentabilidad establecidos en la normatividad federal.

 


De acuerdo con la dependencia federal, encabezada por Marcelo Ebrard Casaubón, el programa “Hecho en México” reconoce a empresas que contribuyen al crecimiento económico, fortalecen la competitividad regional y nacional, y cumplen estándares de producción alineados a prácticas sostenibles y trabajo decente. En ese marco, la Secretaría consideró que Time Ceramics cumple con las reglas de uso del distintivo, al implementar acciones de desarrollo sustentable y promover el crecimiento económico inclusivo.

 

Capacidad productiva y empleo

 

La planta de Time Ceramics opera actualmente una de sus tres líneas de producción, con una plantilla cercana a 700 trabajadores, aunque el proyecto completo contempla hasta 1,200 empleos directos y más de 2,000 indirectos una vez que opere a plena capacidad. La inversión total anunciada para el complejo industrial asciende a 3 mil millones de pesos.

 


Según la empresa, la totalidad de su fuerza laboral es mexicana y proviene principalmente de comunidades cercanas del municipio de Emiliano Zapata, así como de zonas colindantes de Hidalgo, Tlaxcala, Puebla y el Estado de México. Aproximadamente 60% de los trabajadores reside en el municipio donde se ubica la planta, lo que, de acuerdo con la compañía, ha tenido impacto en la economía local y en la reducción de la migración laboral hacia Estados Unidos.

 

Uso de insumos y enfoque ambiental

 

Time Ceramics reporta que su proceso productivo utiliza materias primas nacionales, así como agua tratada y agua de lluvia, que es sometida a sistemas de recuperación para su reutilización. De acuerdo con la empresa, el nivel de reutilización alcanza hasta 99% del agua empleada, mientras que el 1% restante se pierde por evaporación.

 

La firma señala que su consumo anual de agua es de aproximadamente 350 mil metros cúbicos, una cifra que compara con otros sectores industriales que requieren volúmenes significativamente mayores en sus procesos productivos. Este enfoque se alinea con una tendencia creciente en la industria cerámica mexicana, donde la eficiencia hídrica y energética se ha convertido en un factor relevante ante la presión regulatoria y social.

 

Competencia y contexto de mercado

 

El mercado mexicano de recubrimientos cerámicos y porcelánicos está integrado por empresas consolidadas como Grupo Lamosa, Interceramic, Vitromex (Mohawk Industries), Dal-Tile y Cesantoni, entre otras, que cuentan con múltiples plantas, amplias redes de distribución y presencia internacional. Estas compañías concentran una parte significativa de la capacidad instalada del país.

 

Dentro de este escenario, Time Ceramics representa un proyecto industrial relativamente reciente, que busca posicionarse en un segmento altamente competitivo, particularmente el del porcelanato, el cual concentra más de la mitad del valor del mercado nacional de recubrimientos cerámicos.

 

Mientras los grandes grupos del sector operan con economías de escala consolidadas, la estrategia de Time Ceramics se ha enfocado en producción local, generación de empleo regional y cumplimiento de criterios oficiales de contenido nacional, elementos que le permitieron acceder a los distintivos otorgados por la Secretaría de Economía.

 

Perspectivas

 

El crecimiento del mercado de recubrimientos en México, estimado en miles de millones de dólares y con una tendencia positiva en los próximos años, abre espacio tanto para empresas consolidadas como para nuevos proyectos industriales. En ese contexto, el desarrollo de Time Ceramics dependerá de la puesta en marcha de sus líneas productivas restantes, su capacidad de competir en costos y calidad, y su adaptación a las exigencias ambientales y regulatorias del sector.

 

Por ahora, la empresa se suma al conjunto de fabricantes que apuestan por la producción nacional en un mercado caracterizado por alta competencia, presión en insumos y una creciente demanda de prácticas sustentables.

miércoles, 28 de enero de 2026

𝐓𝐢𝐦𝐨 𝐏𝐚𝐜𝐡𝐞𝐜𝐨: 𝐬𝐤𝐚, 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐲 𝐫𝐞𝐬𝐢𝐬𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐞𝐧 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐟𝐫𝐨𝐧𝐭𝐞𝐫𝐚

Ciudad de México. 28 enero 2026. EnRédate Digital (Óskar Sosa).- En un país que atraviesa una nueva etapa de tensión política, reacomodos internos y una relación cada vez más áspera con Estados Unidos, la música popular vuelve a funcionar como termómetro social. No desde la consigna fácil, sino desde la persistencia cotidiana. En ese territorio se inscribe la trayectoria de Timo Pacheco, quien cumple veinte años de carrera artística no como efeméride, sino como acto de resistencia cultural.

 


El ska mexicano —género profundamente urbano, mestizo y migrante— nunca ha sido ajeno a la política. Surgido del cruce entre influencias jamaiquinas, británicas y latinoamericanas, el ska encontró en México una traducción propia, marcada por el barrio, la precariedad y la organización colectiva. En ese contexto, Pacheco se formó como fundador, guitarrista y compositor de Salón Victoria, una banda que entendió desde temprano que bailar también es una forma de posicionarse frente al mundo.

 


A lo largo de dos décadas, su trabajo ha dialogado con una realidad nacional atravesada por violencia estructural, desigualdad y dependencia económica, pero también por redes de solidaridad que sobreviven fuera de los discursos oficiales. Mientras la agenda pública se debate entre soberanía, migración y presiones externas provenientes del norte, el ska —y la obra de Pacheco en particular— recuerda que la identidad cultural no se negocia en tratados, se construye en comunidad.

 


Tras su salida de Salón Victoria, su paso por Los Victorios y el desarrollo de su carrera solista no implicaron un giro individualista, sino una reafirmación de principios: la música como trabajo colectivo, como memoria viva y como espacio de encuentro. En tiempos donde la cultura tiende a centralizarse, digitalizarse o diluirse en algoritmos, Pacheco ha insistido en el contacto directo, en el foro independiente y en la autogestión como postura política en sí misma.

 


Esta ética cobra especial relevancia en el momento actual. Mientras Estados Unidos redefine sus políticas migratorias y económicas con efectos directos sobre México, y mientras el discurso nacional oscila entre resistencia simbólica y dependencia real, el ska reaparece como lenguaje fronterizo, capaz de unir cuerpos, acentos y experiencias que el poder suele fragmentar. No es casual que el ska haya sido históricamente la banda sonora de migrantes, trabajadores y comunidades desplazadas.

 


El proyecto Bohemius, próximo a ver la luz, confirma esta lectura. Grabado en El Cantoral, sede de la Sociedad de Autores y Compositores de México, el material simboliza un gesto político: llevar la música nacida en el barrio a un espacio de legitimación institucional sin renunciar a su origen. No se trata de institucionalizar el ska, sino de reivindicarlo como obra autoral, como patrimonio vivo de la música popular mexicana.

 


La decisión de celebrar estos veinte años en el Multiforo Alicia no es menor. El Alicia ha sido, desde hace décadas, un espacio de resistencia cultural frente a la mercantilización del arte y la homogenización de los discursos. En un país donde los espacios independientes enfrentan censura, precarización y abandono institucional, el Alicia sigue funcionando como territorio autónomo, donde la música se mantiene ligada a la comunidad y no al mercado.

 


El cartel de Ska, Love & Friends, que reúne a Gallo Rojo y Segunda Gloria, refuerza esta postura. No es una suma de nombres para la foto, sino una declaración política de amistad, coherencia y trabajo colectivo. En un momento histórico donde el individualismo se presenta como única salida, la colaboración se convierte en un gesto profundamente subversivo.

 


Celebrar veinte años de Timo Pacheco no es, entonces, un ejercicio de nostalgia. Es reconocer la vigencia de una escena que ha sabido resistir gobiernos, modas, crisis económicas y presiones externas. Es afirmar que, frente a un contexto binacional marcado por la desigualdad y la exclusión, la cultura sigue siendo un espacio donde se ensayan otras formas de estar juntos.

 


Por eso, este viernes 14 de febrero a las 19:00 horas, la invitación es clara y necesaria: acudir al Multiforo Alicia, bailar, encontrarse y celebrar. No sólo a Timo Pacheco y sus veinte años de trayectoria, sino a una forma de hacer música que sigue defendiendo la dignidad del barrio, la autonomía cultural y la alegría como resistencia.

 


Porque mientras haya foros abiertos, cuerpos en movimiento y música compartida, la historia no se cierra.

Y este 14 de febrero, en el Alicia, el ska volverá a decir —con ritmo, sudor y comunidad— que sigue siendo territorio político.